
Por qué entender la calefacción puede ahorrarte miles de euros al año #
Cuando alguien nos pide ayuda para comprar piso o chalet en Valencia, una de las primeras preguntas que hacemos es:
“¿Sabes cuánto te va a costar calentar esa vivienda al año?”.
La mayoría nos mira con cara de sorpresa.
Es normal: casi todo el mundo se fija en los metros cuadrados, la cocina, la terraza, el garaje… pero muy poca gente se fija en el tipo de calefacción. Y luego llegan las sorpresas: facturas disparadas, frío en casa, sistemas incómodos o ruidosos.
Si estás pensando en comprar o mejorar tu vivienda en España (especialmente en zonas como Valencia, donde el clima es suave pero la humedad hace que el frío “cale”), entender los distintos tipos de calefacción no es un detalle técnico: es algo que afecta directamente a tu bolsillo, a tu confort diario y al valor futuro de la vivienda.
En esta guía vamos a contártelo todo de forma clara y cercana, sin tecnicismos innecesarios, para que puedas tomar decisiones con cabeza… y con abrigo solo cuando tú quieras, no porque la casa sea un congelador.
El contexto español (y valenciano): no hace tanto frío… pero se pasa peor #
En España, y muy especialmente en la costa mediterránea, muchas viviendas se diseñaron como si el invierno casi no existiera. Grandes ventanales, poco aislamiento, suelos fríos, paredes finas…
El resultado: no estamos a -5 ºC, pero la sensación de frío es intensa, sobre todo por la humedad.
Esto tiene una consecuencia curiosa: en ciudades como Valencia, una vivienda puede gastar bastante en calefacción aunque el invierno sea relativamente suave. Y la diferencia de gasto anual entre un sistema y otro puede ser muy grande.
En resumen:
No es solo “tener calefacción o no”. Es qué tipo, cómo está instalada, su rendimiento y cuánto cuesta usarla cada mes.
Los grandes tipos de calefacción que encontrarás en viviendas españolas #
Vamos a centrarnos en los sistemas más habituales que verás cuando visites pisos o casas en España:
- Calefacción de gas natural (radiadores o suelo radiante)
- Calefacción por gasóleo (gasoil)
- Calefacción eléctrica “tradicional” (radiadores, acumuladores, emisores)
- Aerotermia y bombas de calor (aire-aire o aire-agua)
- Calefacción por bomba de calor en aire acondicionado (muy típica en Valencia)
- Biomasa (pellets, leña) en viviendas concretas o chalets
Cada una tiene sus ventajas, inconvenientes y, sobre todo, un impacto distinto en las facturas anuales y en el confort real.
Calefacción de gas natural: la “clásica” de muchas viviendas en ciudad #
En muchas ciudades españolas, incluido Valencia capital y áreas cercanas, el gas natural es estándar en muchísimos edificios relativamente modernos.
Suele funcionar con:
- Radiadores de agua caliente distribuidos por la casa
- O bien suelo radiante de agua (más habitual en obra nueva de gama media-alta)
Cómo funciona en tu día a día #
En el salón verás una caldera (normalmente en la cocina o galería) que calienta agua y la envía a los radiadores. Enciendes la calefacción en el termostato, programas horarios, y los radiadores se calientan poco a poco.
Con suelo radiante es parecido, pero en vez de radiadores, la tubería va por debajo del suelo y calienta todo el pavimento.
Ventajas principales #
La calefacción de gas natural suele ser una opción equilibrada entre coste y confort:
- Coste por kWh habitualmente más bajo que la electricidad estándar
- Calor agradable y homogéneo, sobre todo si hay suficientes radiadores
- Tecnología muy conocida: casi cualquier técnico sabe repararla
- Con caldera de condensación moderna, el rendimiento mejora bastante
El suelo radiante de agua es especialmente cómodo: permite pisar el suelo descalzo en invierno y da una sensación de calor muy uniforme. En obra nueva en Valencia y alrededores se empieza a ver con más frecuencia.
Inconvenientes y gastos anuales aproximados #
Los gastos dependen del aislamiento, tamaño de la vivienda, orientación, etc. Pero a nivel orientativo:
- Piso bien aislado de 80–90 m² con gas natural y radiadores:
consumo “típico” de calefacción solo podría rondar los 300–600 € anuales. - Piso peor aislado o vivienda grande: es fácil subir a 700–900 € o más.
Inconvenientes:
- Necesitas instalación de gas en el edificio (no todos la tienen).
- Revisiones obligatorias, mantenimiento de caldera.
- En viviendas antiguas mal aisladas, puede salir más caro de lo que parece viendo solo el tipo de sistema.
- No es tan eficiente ni tan “verde” como sistemas más modernos tipo aerotermia.
Aun así, en muchas zonas urbanas sigue siendo una de las soluciones más razonables en relación calidad-precio.
Gasóleo (gasoil): cada vez menos común… pero aún presente #
Si miras chalets o viviendas unifamiliares, sobre todo algo más antiguas, es posible que te encuentres con una caldera de gasoil y un depósito en el jardín, garaje o cuarto de instalaciones.
Qué debes saber si te planteas comprar una casa con gasoil #
Este sistema fue popular cuando el gas natural no estaba tan extendido. Funciona muy parecido al gas: caldera + radiadores o suelo radiante. La gran diferencia está en el combustible: en lugar de venir por tubería, se almacena en un depósito y se recarga con camión cisterna.
Ventajas #
- Independencia de la red de gas: útil en zonas sin suministro de gas natural.
- Calor potente y rápido: las calderas de gasoil suelen tener buena potencia.
- Instalación ya realizada en muchas viviendas viejas; puede servir como solución de transición.
Inconvenientes y costes habituales #
El gasoil ha ido perdiendo atractivo por:
- Precio del combustible más inestable y normalmente más caro por kWh útil que el gas natural (y en muchos casos más caro que aerotermia bien diseñada).
- Necesidad de hacer pedidos grandes para que salga algo más económico.
- Espacio ocupado por el depósito.
- Olor, mantenimiento, posibles fugas si no se cuida.
- Percepción menos ecológica, lo que puede restar valor futuro a la vivienda.
A modo aproximado, una vivienda de 120–150 m² con gasoil puede gastar fácilmente 800–1.500 € anuales solo en calefacción, incluso más si la casa está mal aislada o se usa de forma intensiva.
Si estás pensando en comprar una casa con gasoil en la provincia de Valencia, muchas veces tiene sentido valorar una transición futura a aerotermia o bomba de calor bien dimensionada.
Calefacción eléctrica tradicional: rápida… pero puede ser muy cara #
Cuando hablamos de calefacción eléctrica “clásica”, normalmente nos referimos a:
- Radiadores eléctricos “de toda la vida”
- Emisores térmicos
- Acumuladores nocturnos antiguos
- Estufas eléctricas (estas, mejor para uso puntual)
Qué tienes que entender #
La electricidad en España tiene un precio por kWh significativamente más alto que el gas natural. Si calientas tu casa usando directamente esa electricidad para generar calor (eficiencia cercana al 100 %), la traducción es sencilla:
cada hora de uso se nota mucho en la factura.
Ventajas #
- Instalación sencilla.
- No necesita gas ni combustible.
- Ideal para segundas residencias que se usen poco: llegas, enciendes y listo.
- Casi sin mantenimiento.
Desventajas y gasto típico #
El principal problema es el coste anual si se usa de forma habitual:
- Piso de 80 m² con calefacción eléctrica pura, usado a diario todo el invierno, puede dispararse fácilmente a 800–1.500 € al año solo en calefacción, dependiendo de la tarifa, aislamiento y hábitos.
- Si la vivienda está mal aislada, la situación empeora.
En climas como el de Valencia, esta solución puede tener sentido en pisos muy bien aislados y de poco uso, o cuando se combina con bomba de calor muy eficiente y un uso consciente. Pero como sistema principal, con radiadores eléctricos simples, suele ser caro.
Aerotermia: la gran estrella de la obra nueva #
Si visitas promociones de obra nueva de cierto nivel, verás esta palabra constantemente: aerotermia.
En términos sencillos, la aerotermia es una bomba de calor muy eficiente que extrae energía del aire exterior y la usa para calentar agua (para calefacción y, muchas veces, también para agua caliente sanitaria).
Esa agua se utiliza en:
- Suelo radiante
- Radiadores de baja temperatura
- Fan coils (unidades interiores con ventilador)
Por qué todo el mundo habla de aerotermia #
El truco de la aerotermia es su alto rendimiento. Por cada kWh eléctrico que consume, puede entregar 3, 4 o incluso más kWh en forma de calor. Es decir, es como si “multiplicara” la electricidad.
Esto se traduce en:
- Facturas mucho más contenidas que con calefacción eléctrica tradicional.
- Un coste por kWh de calor competitivo, a veces incluso inferior al del gas natural, según tarifas y diseño de la instalación.
- Un mejor comportamiento en viviendas bien aisladas y con emisores de baja temperatura (como suelo radiante).
Ventajas en tu vida diaria #
- Calor muy confortable, especialmente con suelo radiante: sensación de hogar acogedor.
- Menor dependencia del gas.
- Suele revalorizar la vivienda: cuando un comprador ve aerotermia, lo asocia con eficiencia y modernidad.
- Puede dar también refrigeración (combinada con suelo refrescante o fan coils), lo que en Valencia es un punto fuerte.
Inconvenientes y costes aproximados #
No todo es perfecto:
- Inversión inicial alta, sobre todo en reformas. En obra nueva se amortiza mejor.
- Requiere un buen diseño: si se dimensiona mal, los consumos se disparan.
- El rendimiento baja un poco en zonas muy frías. En climas como Valencia, sin embargo, es ideal.
En una vivienda bien aislada de 90–120 m² con aerotermia y suelo radiante, el gasto de calefacción puede situarse aproximadamente en 200–450 € al año, muy por debajo de sistemas eléctricos directos y competitivo frente al gas natural.
En muchas promociones actuales, la combinación de aerotermia + buen aislamiento + carpintería moderna marca una diferencia brutal respecto a pisos antiguos de los años 70 u 80.
Bombas de calor tipo aire acondicionado: el sistema “invisible” que ya tienes… y quizá no aprovechas #
En Valencia y en gran parte del litoral español, es muy común que las viviendas tengan aire acondicionado por split o incluso sistemas por conductos.
Lo que mucha gente no sabe es que casi todos estos equipos son bombas de calor: sirven para refrigerar en verano y calentar en invierno.
¿Es buena idea usar el aire acondicionado para calentar? #
La respuesta, en climas suaves como Valencia, suele ser un rotundo: sí, y mucho mejor que radiadores eléctricos simples.
Una bomba de calor aire-aire (que es lo que tienes en el split del salón) es mucho más eficiente que un radiador eléctrico. También multiplica el rendimiento: con 1 kWh eléctrico, puedes conseguir 2–4 kWh de calor, dependiendo del equipo y las condiciones.
Ventajas clave #
- Probablemente ya lo tienes instalado.
- No necesitas obras ni gas.
- Calor rápido: enciendes y en pocos minutos notas la diferencia.
- Eficiencia razonablemente buena, sobre todo si tu equipo es inverter y relativamente moderno.
Inconvenientes y costes #
- El calor no siempre es tan confortable como el de radiadores o suelo radiante: calienta más el aire que las superficies.
- Puede resecar el ambiente.
- Si solo tienes un split en el salón, el resto de la casa puede quedar fría.
- Puede generar ruidos leves.
En términos de gasto:
- Usar bomba de calor por aire acondicionado en pisos de tamaño medio en Valencia para un uso razonable puede moverse en rangos de 250–600 € anuales en calefacción, según aislamiento, hábitos y tarifa eléctrica. Bastante mejor que radiadores eléctricos directos.
Para muchos pisos de segunda mano en Valencia ciudad, esta es a menudo la forma más económica e inteligente de tener una calefacción decente sin reformas grandes.
Biomasa (pellets, leña): calidez máxima, muy ligada a chalets y zonas rurales #
Aunque en pisos urbanos es rara, en chalets o casas de pueblo podemos encontrarnos:
- Estufas de pellets
- Calderas de biomasa (pellets o leña) conectadas a radiadores
- Chimeneas convencionales o insertables
Por qué gusta tanto la biomasa #
Hay algo emocional en el fuego. Una estufa de pellets bien instalada da una sensación de hogar acogedor que pocos sistemas igualan.
Ventajas:
- Combustible relativamente económico (especialmente pellets, si se compara con electricidad o gasoil).
- Sensación de calor intensa y agradable.
- Si la vivienda está bien diseñada, puede calentar grandes espacios.
Lo que debes tener en cuenta #
- Necesitas espacio para almacenar pellets o leña.
- Requiere limpieza y mantenimiento más manual: vaciar cenizas, revisar el conducto de humos.
- No siempre calienta de forma homogénea toda la casa si solo hay una estufa central.
- Para algunos compradores urbanos, puede percibirse como menos “cómodo” que un sistema automático.
En un chalet bien aislado, una estufa de pellets como apoyo o sistema principal puede mantener los gastos de calefacción en cifras muy razonables, a veces por debajo de 300–500 € anuales, dependiendo del uso.
Comparativa orientativa de costes anuales de calefacción #
Para que tengas una referencia rápida, imagina una vivienda de unos 90–100 m² con un uso normal y aislamiento medio, en un clima templado como el de Valencia o similar.
Los rangos son muy orientativos, pero ayudan a hacerse una idea:
| Sistema de calefacción | Coste anual aproximado* |
|---|---|
| Eléctrica directa (radiadores, estufas) | 800 – 1.500 € |
| Gasoil | 800 – 1.500 € |
| Gas natural con radiadores | 300 – 900 € |
| Bomba de calor aire-aire (AACC inverter) | 250 – 600 € |
| Aerotermia con suelo radiante | 200 – 450 € |
| Estufa de pellets (apoyo o principal) | 300 – 500 € |
*Valores aproximados, pueden variar muchísimo según aislamiento, tamaño, uso, temperaturas de consigna, orientación, tipo de tarifa eléctrica, etc. La idea no es la precisión al euro, sino mostrar magnitudes relativas.
El papel clave del aislamiento: el “sistema invisible” que más ahorra #
Hay algo que repetimos siempre a nuestros clientes:
La mejor calefacción es la que casi no necesitas encender.
No importa que tengas aerotermia de última generación:
Si las ventanas son de una hoja de aluminio antiguo, las paredes no tienen aislamiento y hay infiltraciones por todas partes, una parte importante del calor se escapará.
Qué mirar cuando visitas una vivienda #
Aunque vengas pensando en el tipo de calefacción, te interesa fijarte también en:
- Tipo de ventanas: doble acristalamiento, rotura de puente térmico, estado de las juntas.
- Orientación: en Valencia, una buena orientación puede reducir muchísimo la necesidad de calefacción gracias al sol de invierno.
- Año de construcción y si el edificio ha pasado por reformas importantes (fachada, envolvente térmica…).
- Presencia de humedades o corrientes de aire.
Una vivienda con calefacción menos “perfecta” pero mejor aislada puede gastar mucho menos al año que otra con aerotermia pero mal ejecutada o muy mal aislada.
Cómo influye el tipo de calefacción en el valor de la vivienda #
Aquí entra nuestra parte inmobiliaria pura y dura.
Cuando un comprador visita una vivienda, muchas veces no sabe valorar del todo la instalación de calefacción. Pero, aunque no sea consciente, se deja influir por:
- Sensación de confort cuando entra (¿se está bien sin abrigo?).
- Si ve radiadores, suelo radiante, equipos de aire modernos.
- Si oye hablar de aerotermia, bombas de calor, clasificación energética buena.
Cada vez más, los compradores preguntan por:
- Clasificación energética del edificio.
- Coste aproximado de las facturas (especialmente electricidad y gas).
- Tipo de sistema de climatización.
Algunos efectos claros en mercado #
- Piso sin ningún tipo de calefacción en Valencia ciudad: en muchos barrios, esto ya es un punto claramente negativo. No significa que no se venda, pero el comprador mentalmente descuenta lo que tendrá que invertir.
- Piso con bomba de calor por conductos y buena carpintería: suele percibirse como moderno, cómodo y eficiente.
- Vivienda con aerotermia y suelo radiante: se asocia a gama más alta y eficiencia. Aumenta el atractivo y facilita la venta en el futuro.
- Chalet con gasoil antiguo y mala caldera: muchos compradores ya están pensando en cuánto costará pasar a aerotermia o similar, y eso impacta en la negociación.
En pocas palabras:
El tipo de calefacción no solo afecta a tus gastos mensuales, sino también a cómo se posiciona tu vivienda en el mercado cuando decidas venderla.
Qué preguntar cuando visitas una vivienda en venta #
Para que no te quedes con dudas durante una visita, te pueden ser muy útiles preguntas como:
- ¿Qué sistema de calefacción tiene exactamente la vivienda?
- ¿De qué año es la caldera o el equipo de climatización?
- ¿Se conoce el consumo anual aproximado de gas o electricidad?
- ¿La comunidad tiene instalaciones centrales o individuales?
- ¿Hay certificado energético y qué letra tiene?
- ¿Las ventanas son de doble cristal? ¿Con qué tipo de carpintería?
Y algo muy práctico: si la vivienda está habitada, pide al propietario (a través de la agencia) facturas recientes de luz y gas. Con discreción, pero con claridad. No te hace falta ver todos los detalles, pero sí hacerte una idea del orden de magnitud.
Errores típicos que vemos en compradores… y cómo evitarlos #
A lo largo de los años, hemos detectado ciertos errores frecuentes en gente que compra vivienda sin prestar atención a la calefacción:
- Elegir solo por estética y metros, olvidando el confort térmico.
- Pensar “en Valencia no hace tanto frío, con cualquier cosa me apaño” y luego pasar dos inviernos encadenando mantas y facturas altas.
- Subestimar el coste de renovar un sistema antiguo (por ejemplo, cambiar gasoil por aerotermia en un chalet sin estudiar la instalación).
- No mirar el estado real del aislamiento: ventanas, puentes térmicos, juntas, etc.
- No tener en cuenta horarios de uso: alguien que teletrabaja en casa no tiene las mismas necesidades de calefacción que alguien que solo está por la noche.
La forma de evitarlo pasa por:
- Informarte bien (como estás haciendo ahora).
- Hacer las preguntas adecuadas en la visita.
- Pedir orientación a profesionales que conozcan tanto el mercado inmobiliario como el técnico (o contar con técnicos de confianza para valorar alternativas).
Pequeños trucos para reducir tus gastos de calefacción sin cambiar de sistema #
Aunque ya tengas un sistema de calefacción instalado, hay decisiones sencillas que pueden recortar mucho tus gastos al año:
- Bajar uno o dos grados en el termostato: a veces pasamos de 21 ºC a 23 ºC sin pensar, y eso puede aumentar el consumo un 15–20 % o más.
- Ajustar bien los horarios: calentar cuando realmente estás en casa.
- Sellar rendijas y mejorar el cierre de ventanas.
- Colocar burletes en puertas que dan a zonas frías (galerías, escaleras, rellano).
- Usar cortinas que ayuden a mantener el calor por la noche y suban durante las horas de sol para calentar gratis.
- Si tienes bomba de calor, usarla en modos eficientes (temperaturas moderadas, ventilador en automático, nada de ponerlo a 28 ºC y luego bajar radicalmente).
Pequeños cambios de hábito se notan, sobre todo con sistemas eléctricos.
Cómo elegir la calefacción ideal según tu perfil y tu vivienda #
No hay una respuesta única, pero sí algunas orientaciones muy prácticas:
-
Piso en Valencia ciudad, aislado medio, con preinstalación de AACC por conductos:
Lo más lógico suele ser una bomba de calor por conductos bien dimensionada. Confort razonable, coste moderado, y además resuelves el aire acondicionado de verano. -
Obra nueva o reforma integral de cierto nivel:
Aerotermia con suelo radiante es una combinación muy atractiva: confort altísimo, eficiencia y buena imagen para reventa futura. -
Piso antiguo sin instalación y presupuesto limitado:
Puedes empezar por una bomba de calor tipo split en las zonas donde más tiempo pases (salón y dormitorio) y, si hace falta, complementar con algún emisor eléctrico en momentos puntuales. -
Chalet sin gas natural, con instalación antigua de gasoil:
Vale la pena estudiar seriamente el cambio a aerotermia o un sistema híbrido, especialmente si piensas vivir allí todo el año. -
Segunda residencia usada solo algunos fines de semana en invierno:
La prioridad es la rapidez y el poco mantenimiento. Sistemas eléctricos directos o bombas de calor pueden tener sentido si el uso es esporádico.
Conclusión: no compres solo una casa, compra también tranquilidad térmica #
Al final, tu vivienda no es solo una suma de metros, habitaciones y ubicación. Es el lugar donde vas a pasar inviernos enteros, mañanas de teletrabajo, tardes de domingo, fiestas en familia.
Un salón precioso no compensa una casa helada o una factura eléctrica que te deja temblando.
Entender los distintos tipos de calefacción que se usan en viviendas españolas —y muy especialmente en zonas como Valencia— te permite:
- Evitar sorpresas desagradables.
- Negociar mejor el precio si ves que deberás actualizar el sistema.
- Valorar de verdad el potencial de confort de la vivienda.
- Tomar decisiones inteligentes si vas a reformar.
Cuando visites un piso o un chalet, no tengas miedo de preguntar, tocar radiadores, mirar máquinas de aire, preguntar por la caldera, pedir facturas de ejemplo. No es una curiosidad técnica: es una parte muy importante de tu calidad de vida y de tus gastos fijos futuros.
Y si en algún momento te encuentras dudando entre dos viviendas parecidas, pregúntate esto:
“¿En cuál de las dos me imagino en pleno enero, por la noche, en el sofá… sin pensar ni un segundo en si estoy gastando demasiado o si tengo frío?”
La respuesta a esa pregunta suele ser, casi siempre, la vivienda con mejor calefacción y mejor aislamiento. Y normalmente, es la decisión más inteligente a largo plazo.