Descubre cómo la nueva normativa sobre plusvalía municipal en Valencia impacta tus transacciones inmobiliarias

¿Qué está pasando con la plusvalía municipal en Valencia? #

Si estás pensando en vender un piso en Valencia, heredar una vivienda de tus padres o hacer una donación de una propiedad a tus hijos, seguro que te suena ese “impuesto misterioso” que aparece casi al final de la operación: la plusvalía municipal.

En los últimos años ha cambiado muchísimo la forma de calcularla, y con la nueva normativa que entra en juego a partir de 2025 la cosa vuelve a moverse. La buena noticia es que, si conoces bien las reglas, puedes ahorrar miles de euros y evitar sorpresas desagradables cuando ya tienes el comprador listo o la herencia prácticamente aceptada.

Desde nuestra experiencia como agencia inmobiliaria en Valencia, te vamos a contar de forma clara:

  • Qué es exactamente la plusvalía municipal.
  • Cómo se calcula ahora en Valencia con la nueva normativa.
  • Qué opciones tienes para pagar menos dentro de la ley.
  • Qué errores típicos cometen vendedores y herederos.
  • Y cómo puedes anticiparte para no llevarte sustos.

Relájate, coge un café y vamos paso a paso.

Qué es la plusvalía municipal (y qué NO es) #

La plusvalía municipal se llama oficialmente Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU). Es un impuesto municipal, es decir, lo gestiona el Ayuntamiento de Valencia.

Importante:
No se paga por la vivienda en sí (ni por la mejora, ni por la reforma, ni por lo chulo que te ha quedado el salón), sino por el supuesto incremento de valor del terreno donde está la vivienda desde que la compraste hasta que la vendes, heredas o donas.

Se paga cuando hay una transmisión de un inmueble urbano, por ejemplo:

  • Venta de un piso, local, garaje o trastero urbano.
  • Herencia de una vivienda urbana.
  • Donación entre vivos (por ejemplo, de padres a hijos).

No se paga en fincas rústicas ni terrenos no urbanos.

Además, es un impuesto independiente del IRPF o del Impuesto de Sucesiones. Puedes tener plusvalía municipal incluso si en tu renta no declaras ganancia, y al revés.

Lo que cambió y por qué es importante ahora #

En los últimos años, los tribunales han ido tumbando partes del sistema antiguo de cálculo. ¿Por qué? Porque muchas veces se cobraba plusvalía aunque el propietario hubiera tenido pérdidas reales, lo que se consideró injusto.

A partir de esas sentencias, la normativa se ha ido adaptando. Con la regulación que entra plenamente en juego en 2025, el objetivo es:

  • Ajustar mejor el impuesto a la realidad del mercado.
  • Permitirte elegir el sistema de cálculo más favorable.
  • Evitar que se pague plusvalía cuando no hay realmente incremento.

Para ti, como vendedor o heredero en Valencia, esto se traduce en una pregunta clave:

¿Puedo elegir cómo calcular la plusvalía para pagar menos, siempre dentro de la legalidad?
La respuesta, en muchos casos, es . Y ahí es donde está el ahorro.

¿Quién tiene que pagar la plusvalía municipal en Valencia? #

Depende del tipo de operación. Esto es básico para no meter la pata en el contrato de compraventa o en una herencia.

En una compraventa #

En Valencia (y en prácticamente toda España), el obligado legal suele ser:

  • El vendedor, cuando se trata de una compraventa normal.

Eso sí, en la práctica, muchas veces se negocia entre las partes y se refleja en el contrato quién asume el pago. Pero aunque pactéis otra cosa entre vosotros, de cara al Ayuntamiento, la responsabilidad principal suele recaer en el transmitente (el que vende).

En una herencia #

En las herencias, el sujeto pasivo es el heredero o legatario que recibe el inmueble.

Si heredas un piso en Valencia capital, además del Impuesto de Sucesiones, tendrás casi siempre que enfrentarte a la plusvalía municipal. Son dos impuestos distintos y no se compensan entre sí.

En donaciones #

En las donaciones, quien recibe el inmueble (donatario) es quien debe pagar la plusvalía municipal, no quien lo entrega.

Esta parte genera mucha confusión. Muchos padres creen que al “regalar” el piso se olvidan de todo, pero el hijo que recibe se encuentra luego con plusvalía municipal e Impuesto de Donaciones.

La base del cálculo: los cimientos del impuesto #

La clave para entenderlo es saber qué toma como referencia el Ayuntamiento de Valencia para calcular la plusvalía.

Se mira el valor del suelo, no el precio de venta total. Y, normalmente, el punto de partida es:

  • El valor catastral del suelo a la fecha de la transmisión.

Ese valor lo puedes ver en el recibo del IBI de tu inmueble, donde suele venir desglosado en:

  • Valor catastral del suelo.
  • Valor catastral de la construcción.

Solo se usa la parte del suelo para la plusvalía.

Sobre ese valor catastral del suelo se aplican unos coeficientes que dependen de los años transcurridos entre que adquiriste el inmueble y lo transmites.

Hasta aquí, nada nuevo. Lo interesante empieza ahora.

Los dos métodos de cálculo que ahora puedes elegir #

Con la última reforma aplicada en Valencia, tenemos dos formas de calcular la plusvalía:

  1. El método objetivo (el tradicional, con coeficientes).
  2. El método de incremento real (basado en el beneficio real entre compra y venta).

Y aquí viene la parte buena:
Normalmente, puedes elegir el que más te convenga, siempre que seas capaz de justificarlo con documentos.

Método 1: Cálculo objetivo con coeficientes #

Este es el método “automático” que aplica por defecto el Ayuntamiento, salvo que digas lo contrario y puedas probar un cálculo más favorable.

Los pasos, simplificados, serían estos:

  1. Se toma el valor catastral del suelo a la fecha de transmisión.
  2. Se calcula el número de años completos que has sido propietario (desde la fecha de adquisición hasta la fecha de venta, herencia o donación).
  3. Se aplica un coeficiente según esos años.
  4. Se obtiene una base imponible.
  5. Sobre esa base, se aplica el tipo impositivo que tenga aprobado el Ayuntamiento de Valencia.

En el Ayuntamiento se publican tablas de coeficientes que varían según el periodo de generación de la ganancia (el número de años de tenencia). Por ejemplo (datos ilustrativos, no oficiales):

Años de tenencia Coeficiente orientativo
Hasta 5 años Más alto
6 – 10 años Medio-alto
11 – 15 años Medio
16 – 20 años Más bajo

Cuanto más tiempo has tenido el inmueble, menor suele ser el coeficiente aplicable, porque se entiende que la revalorización se reparte en más años.

La ventaja de este método es que es rápido y simple.
La desventaja: puede no reflejar tu caso real. Y en algunos escenarios te saldrá a pagar bastante más de lo que correspondería si miramos solo la ganancia verdadera que has tenido.

Método 2: Cálculo según incremento real #

Este es el método que se considera más justo cuando hay poca ganancia real o incluso cuando apenas ha subido el valor del terreno.

El esquema es el siguiente:

  1. Tomas el precio de adquisición del inmueble (lo que pagaste en su día, incluidos gastos y tributos asociados si los puedes justificar).
  2. Tomas el precio de transmisión (lo que cobras al vender, o el valor declarado para herencias/donaciones).
  3. Calculas la ganancia real total (transmisión – adquisición).
  4. Determinas qué parte de esa ganancia corresponde al suelo, no a la construcción.
  5. Esa ganancia atribuible al suelo será tu base imponible, y sobre ella se aplica el tipo impositivo municipal.

La clave está en el reparto entre suelo y construcción. Normalmente se aplica el mismo porcentaje que aparece en Catastro. Por ejemplo, si el 40% del valor catastral corresponde al suelo y el 60% a la construcción, ese mismo 40% se aplicaría a la ganancia real.

Este método tiene sentido cuando:

  • Has comprado relativamente caro y vendes sin mucho margen.
  • El mercado no ha subido tanto en tu zona.
  • O cuando el valor catastral del suelo ha subido mucho más que el precio real de mercado.

En estos casos, usar el cálculo con coeficientes puede resultar más caro que usar el incremento real.

¿Se puede elegir el método más beneficioso? #

Sí. Y esto es lo que no todo el mundo sabe.

Actualmente, el contribuyente puede optar por el método que genere menor tributación, siempre que los datos aportados sean reales y estén bien documentados:

  • Escrituras de compra y venta.
  • Justificantes de gastos (notaría, registro, impuestos) que quieras sumar al precio de adquisición.
  • Valor catastral del suelo y desglose suelo/construcción.

Esta posibilidad de elegir es básica para optimizar el impuesto.
Lo que vemos a menudo en la práctica es que muchas personas pagan “lo que dice el ayuntamiento” sin más, sin revisar si con el método real pagarían menos. Y ahí se pierden oportunidades de ahorro.

Nuestra recomendación como agencia que ve operaciones todos los meses en Valencia:
Antes de firmar nada en notaría, simula ambos métodos y decide con calma.

¿Y si no ha habido ganancia real? #

Este es un caso muy delicado y también muy frecuente, sobre todo en inmuebles comprados en los años de precios altos.

Imagina que:

  • Compraste por 220.000 €.
  • Vendes por 210.000 €.

Estás teniendo una pérdida. No hay incremento real de valor.
En este escenario, bajo la lógica actual, no debería haber plusvalía municipal porque no hay plusvalía, sino minusvalía.

La normativa, apoyada por la jurisprudencia, permite no someter a tributación estos casos, pero es clave:

  • Aportar correctamente toda la documentación.
  • Justificar bien los valores.
  • Presentar la autoliquidación o declaración al Ayuntamiento indicándolo de forma clara.

Hay propietarios en Valencia que han llegado a pagar plusvalía por falta de información o por miedo a equivocarse, incluso cuando realmente no había ganancia. Es una situación evitable con un estudio previo serio.

El tipo impositivo en Valencia #

Una vez que tienes la base imponible, falta aplicar el tipo de gravamen que fija el Ayuntamiento de Valencia dentro de los límites establecidos por ley.

Ese tipo se expresa en porcentaje y puede variar por ejercicios, aunque suele mantenerse relativamente estable. Está publicado en las ordenanzas fiscales municipales.

La fórmula final sería algo así como:

Base imponible (suelo revalorizado) × Tipo impositivo municipal = Cuota a pagar

Por ejemplo, si la base imponible es de 15.000 € y el tipo fuera del 30% (dato hipotético), pagarías 4.500 € de plusvalía.

Aquí es donde una pequeña diferencia en la base imponible, gracias a elegir bien el método de cálculo, puede suponer cientos o miles de euros menos de impuesto.

Cómo afecta el número de años que has tenido la vivienda #

El tiempo de tenencia del inmueble es otro factor clave en el cálculo, sobre todo en el método objetivo.

Generalmente:

  • Menos años de tenencia: coeficientes más altos.
  • Más años de tenencia (hasta el máximo): coeficientes más bajos.

Esto significa que vender un piso que has tenido solo 3 o 4 años puede suponer una plusvalía municipal relativamente alta, si el valor catastral del suelo es significativo.

En cambio, un piso que has tenido 18 o 20 años, aun habiendo subido bastante, tendrá coeficientes menores y, en el cálculo objetivo, un resultado más moderado.

En el método de incremento real, lógicamente, el tiempo influye solo en la medida en que haya habido más o menos crecimiento de precios en el mercado durante ese periodo.

Plusvalía municipal en herencias en Valencia #

La herencia tiene sus propias reglas emocionales y fiscales.

Cuando fallece un familiar y heredas una vivienda en Valencia, tienes que enfrentarte, casi al mismo tiempo, a:

  • Impuesto de Sucesiones.
  • Plusvalía municipal.
  • Posibles gastos de notaría, registro, comunidad, etc.

En la plusvalía municipal, te interesa mucho fijarte en tres puntos:

  1. Fecha de adquisición del causante:
    La plusvalía se calcula desde que el fallecido compró el inmueble, no desde que tú lo heredas.
    Si tu padre compró el piso hace 30 años, esos 30 años son el periodo de generación de la plusvalía.

  2. Valor de transmisión en la herencia:
    Vendrá determinado en la escritura de adjudicación de herencia. Conviene que sea un valor realista, alineado con el mercado, ni exageradamente bajo ni desproporcionadamente alto.

  3. Opción por el método más favorable:
    También en herencias puedes estudiar si el método objetivo o el del incremento real te interesa más.

Es habitual que los herederos acepten la herencia con prisa, sin revisar bien la parte fiscal, y acaben pagando más plusvalía de la necesaria por no haber hecho un cálculo comparativo.

Casos frecuentes en Valencia que vemos cada semana #

Como agencia inmobiliaria que acompaña a vendedores en Valencia a diario, detectamos varios patrones:

Piso comprado en plena burbuja y vendido ahora #

Propietarios que compraron en los años de precios muy altos, en zonas como Ruzafa, Campanar, Ciudad de las Artes o Malilla, y ahora venden a un precio similar o incluso menor.
En estos casos:

  • Es habitual que el incremento real sea muy pequeño o incluso negativo.
  • El cálculo objetivo puede dar una plusvalía a pagar importante, disparatada respecto a la ganancia real.
  • El método de incremento real suele ser mucho más favorable.

Herencias con varios inmuebles y confusión general #

Familias que heredan dos o tres inmuebles entre varios hermanos, y nadie tiene claro:

  • Quién paga qué.
  • Si conviene adjudicar primero y vender después.
  • Cómo se reparte la plusvalía entre coherederos.

Con una planificación mínima y un análisis de plusvalía más IRPF más sucesiones, se pueden evitar conflictos internos y un pago excesivo al Ayuntamiento.

Viviendas con catastrales muy altos en zonas en auge #

Barrios que han ganado valor y donde el Catastro se ha actualizado al alza, como zonas cercanas al centro o áreas renovadas.
Aquí el cálculo objetivo puede dispararse porque el valor catastral del suelo es alto, aunque el precio de mercado no se haya movido tanto.

Otra vez, conviene siempre comparar con el método real.

¿Qué documentación necesitas para calcular bien la plusvalía? #

Si quieres hacer un cálculo serio, necesitas tener a mano:

  • Escritura de compra del inmueble (para saber fecha y precio de adquisición).
  • Escritura de venta, o proyecto de precio si aún estás negociando (para estimar el impuesto).
  • Escritura de herencia o donación, si es el caso.
  • Recibo del IBI más reciente, donde se vea el valor catastral del suelo y de la construcción.
  • Facturas o justificantes de gastos de compra que quieras imputar al precio de adquisición (notaría, registro, impuestos…).

Con esto, podrás simular con bastante precisión:

  • La plusvalía por método objetivo.
  • La plusvalía por incremento real.

Y elegir la opción que más te favorezca, dentro de lo que permite la ley y la ordenanza fiscal de Valencia.

Plazos para pagar y consecuencias de despistarse #

La plusvalía municipal no se paga cuando tú quieres. Tiene plazos muy concretos y conviene respetarlos para que no se te disparen recargos, intereses o sanciones.

En general:

  • Compraventas:
    El plazo para presentar la autoliquidación suele ser de 30 días hábiles desde la fecha de escritura.

  • Herencias:
    El plazo suele ser más amplio, en torno a 6 meses desde la fecha de fallecimiento, prorrogables en ciertos casos.

Si se te pasa el plazo:

  • Pueden aplicarse recargos por presentación fuera de plazo.
  • Pueden correr intereses de demora.
  • Y, si el Ayuntamiento inicia un procedimiento, podrías enfrentarte a sanciones adicionales.

Nuestro consejo, basado en lo que vemos en la práctica:
No esperes al último día. En cuanto tengas clara la operación, calcula la plusvalía, decide el método y deja preparada la presentación.

Errores típicos que cuestan dinero #

A fuerza de ver operaciones reales, detectamos siempre los mismos fallos:

  • Confiar ciegamente en el cálculo automático sin revisar si el incremento real es más favorable.
  • No guardar o no buscar las escrituras antiguas, perdiendo la referencia de la fecha y precio de compra.
  • Declarar valores en herencias que luego generan una plusvalía exagerada cuando se vende a corto plazo.
  • No coordinar bien con la notaría y el asesor fiscal, dejando todo para el último momento.
  • Pensar que “esto lo paga el comprador” o “esto se arregla en el notario” sin haberlo calculado antes.

Cada uno de estos errores puede traducirse en miles de euros mal invertidos… en impuestos que podrías haber reducido legalmente con un poco de planificación.

Cómo aprovechar al máximo la normativa actual en Valencia #

La nueva forma de cálculo y la posibilidad de elegir método no son solo un cambio técnico; son una oportunidad para:

  • Pagar lo que corresponde, pero no más de lo justo.
  • Planificar una venta o una herencia con cabeza.
  • Negociar mejor el precio con el comprador teniendo controlados todos tus costes fiscales.

Te propongo esta manera de enfocarlo si estás pensando en vender o heredar en Valencia:

  1. Antes de publicar el inmueble o aceptar una oferta, calcula una estimación realista de plusvalía con los dos métodos.
  2. Suma también otros gastos de venta (notaría, certificaciones, posibles honorarios de agencia, etc.).
  3. Define, con esos datos, el precio mínimo que te interesa aceptar.
  4. Negocia con el comprador sabiendo exactamente cuánto te quedará limpio en el bolsillo.

La tranquilidad de entrar en notaría sabiendo lo que vas a pagar de plusvalía, sin sobresaltos de última hora, no tiene precio.

Conclusión: la plusvalía municipal no tiene por qué ser un susto #

La plusvalía municipal en Valencia ha pasado de ser un impuesto “opaco” y casi indiscutible a convertirse en un terreno donde, si conoces las reglas, puedes defender mejor tus intereses.

Con la normativa ya adaptada:

  • Tienes dos métodos de cálculo y puedes elegir el que más te convenga.
  • Puedes demostrar que no hay incremento real y, por tanto, no debe haber impuesto.
  • Puedes planificar ventas y herencias con mucha más precisión y sentido común.

La clave está en no improvisar:

  • Analiza.
  • Compara métodos.
  • Ten tus documentos listos.
  • Y, si lo necesitas, apóyate en profesionales que conozcan bien el mercado inmobiliario de Valencia y las particularidades fiscales del Ayuntamiento.

Vender, heredar o donar una vivienda en Valencia puede ser una experiencia positiva y ordenada… o un caos lleno de sustos de última hora. La diferencia, muchas veces, está en dedicar unas horas a entender bien cómo se calcula la plusvalía municipal y cómo te afecta en tu caso concreto.

Y eso, créeme, se nota muchísimo en el resultado final: tanto en tu tranquilidad como en el dinero que conservas.