Descubre la verdad sobre comprar vivienda con hipoteca al 100 y sus complicaciones ocultas en Valencia

Comprar con hipoteca al 100% más gastos: sueño posible… pero lleno de matices #

Comprar una vivienda en España sin tener ahorros, con una hipoteca al 100% más gastos, es el sueño de muchas personas que vienen a nuestra oficina en Valencia: parejas jóvenes, familias que pagan un alquiler alto o inversores que quieren aprovechar una oportunidad.

La realidad es que este tipo de operación no es imposible, pero tampoco es tan sencilla como a veces se ve en anuncios o redes sociales. Los bancos son cada vez más selectivos, los requisitos son muy concretos y hay riesgos importantes que casi nadie te cuenta.

Vamos a explicarlo como lo hacemos en una primera reunión en nuestra agencia: con claridad, ejemplos reales y pensando en alguien que está valorando de verdad dar el paso de comprar vivienda en España, especialmente en un mercado como el de Valencia y alrededores.


¿Qué significa realmente “hipoteca al 100% más gastos”? #

Hay mucha confusión con los términos, así que lo primero es aclararlo.

Cuando hablamos de:

  • Hipoteca al 80%: el banco te presta normalmente hasta el 80% del valor de compraventa o tasación (el menor de los dos). El 20% restante de la vivienda, más los gastos de compra, debe salir de tus ahorros.
  • Hipoteca al 100%: el banco te financia el 100% del precio de compra, pero no los gastos (notaría, registro, impuestos, gestoría…).
  • Hipoteca al 100% más gastos: el banco te presta el 100% del precio de compraventa y además el dinero para cubrir prácticamente todos los gastos de la operación. Es decir, tú entras con cero ahorros o muy poco.

En la práctica, una compra estándar en la Comunidad Valenciana requiere alrededor de un 30% del precio de la vivienda entre entrada y gastos. Es decir, para un piso de 200.000 € en Valencia ciudad, lo habitual es que necesites alrededor de 60.000 € de ahorros para estar tranquilo.

Por eso la idea de que un banco te dé “100% más gastos” suena tan atractiva. Pero no es un producto generalizado: se da en casos muy concretos.


¿De verdad los bancos dan hipotecas al 100% más gastos? #

Respuesta honesta: sí, pero muy pocas y en situaciones muy específicas.

Los grandes titulares venden la ilusión de que cualquiera puede comprar sin ahorros. La banca, sin embargo, está centrada en:

  • Reducir riesgos.
  • Controlar su exposición al mercado inmobiliario.
  • Cumplir normas de prudencia financiera.

A nivel práctico, vemos que la mayoría de hipotecas al 100% más gastos se dan en estos casos:

  1. Compra de vivienda de banco (activo adjudicado, inmuebles de su cartera).
  2. Clientes con un perfil laboral muy sólido (funcionarios, contratos indefinidos muy estables, alto ingreso).
  3. Operaciones muy bien garantizadas, por ejemplo, con avalistas con propiedades libres de carga.
  4. Casos en los que el valor de tasación es claramente superior al precio de compra y el banco se siente muy protegido.

En el mercado real de Valencia, lo normal sigue siendo que el banco exija que el comprador aporte al menos el 20% del precio + gastos. Lo demás son excepciones… que hay que trabajar muy bien.


Requisitos reales que suelen exigir los bancos #

Vamos al grano: ¿qué mira un banco para estudiar una hipoteca al 100% más gastos? No se trata solo de los ingresos, sino de un conjunto de factores.

Estabilidad laboral #

Para pedir el 100%, la palabra clave es seguridad. El banco quiere “enamorarse” de tu estabilidad.

Suelo de la realidad que vemos en Valencia:

  • Funcionarios o empleados públicos: muy bien valorados.
  • Contratos indefinidos con antigüedad: mejor si llevas más de 2 años en la misma empresa o sector.
  • Autónomos: no es imposible, pero el banco suele ser más duro. Te van a pedir mucha documentación, declaraciones de renta, IVA, etc., y te mirarán con lupa la estabilidad de ingresos.

Cuanto más “seguro” sea tu empleo en el tiempo, más opciones tendrás de que el banco se plantee una financiación alta.

Nivel de ingresos y capacidad de pago #

La regla que miran siempre es la tasa de endeudamiento: cuánto suponen tus cuotas mensuales frente a tus ingresos netos.

Los bancos, en general, no quieren que tus deudas (hipoteca + préstamos + tarjetas) superen el 30-35% de tus ingresos netos mensuales.

Ejemplo sencillo:

  • Ingresos netos de la unidad familiar: 2.500 €/mes.
  • 30% de 2.500 = 750 €.
  • El banco se sentirá cómodo si la cuota total de tus préstamos no supera esa cifra.

Si ya tienes otros préstamos (coche, personales, tarjetas), tus opciones de conseguir un 100% se reducen.

Historial financiero y comportamiento bancario #

No basta con ganar bien. El banco quiere ver que eres una persona responsable con el dinero:

  • No tener impagos ni morosidad ni en ficheros tipo ASNEF o similares.
  • No ir al límite del descubierto constantemente.
  • No tener muchas tarjetas con crédito a medias.
  • Historial de pago intachable.

Cuando pedimos hipoteca para un cliente, el banco analiza tu “vida financiera”. Si ve estabilidad, orden y buen comportamiento, se relaja.

Aportar garantías extra: avalistas o segundas hipotecas #

En muchas operaciones de 100% más gastos, entra en escena la figura del avalista.

Puede ocurrir que el banco te conceda el 100% de financiación si:

  • Tus padres (o familiares cercanos) tienen una vivienda pagada o con poca hipoteca.
  • Esa vivienda se ofrece como garantía adicional, o ellos firman como avalistas personales.

Aquí hay que tener mucho cuidado y pensarlo bien, porque si tú no pagas, el banco puede ir contra ellos. Más adelante veremos por qué esto puede ser un arma de doble filo.

Tipo de vivienda y tasación #

El inmueble también “habla” para el banco. No es lo mismo:

  • Un piso bien ubicado en Valencia ciudad, zona consolidada, buena comunicación.
  • Que una vivienda en un pueblo en riesgo de despoblación, o en una zona con poca demanda.

El banco te financiará mejor si el piso es:

  • Fácil de vender en caso de ejecución.
  • Con buena tasación.
  • En una zona con liquidez de mercado (en muchas partes de Valencia ciudad sí se da esta condición).

Si el valor de tasación sale, por ejemplo, bastante por encima del precio de compra, el banco se siente más cubierto. Aunque ojo: eso no significa automáticamente que te dé el 100% más gastos, pero ayuda a la negociación.


Los riesgos ocultos de una hipoteca al 100% más gastos #

Aquí viene la parte que casi nunca se cuenta con claridad. Conseguir una hipoteca al 100% más gastos puede parecer el chollo del siglo, pero tiene riesgos importantes que conviene digerir antes de firmar nada.

Te endeudas hasta el cuello desde el minuto uno #

Cuando no pones entrada y el banco te financia todo, arrancas tu vida como propietario con:

  • Una deuda máxima desde el primer día.
  • Una cuota mensual más alta que si hubieras aportado un 20%.

Eso quiere decir menos margen si:

  • Bajan tus ingresos.
  • Suben los tipos de interés.
  • Surgen gastos imprevistos (averías, comunidad, impuestos…).

Comprar con 100% más gastos puede hacer que tu vivienda sea tuya, sí, pero también que vivas con menos oxígeno financiero cada mes.

Sensibilidad extrema a la subida de tipos de interés #

Muchas hipotecas en España son a tipo variable o mixto: un tramo fijo y luego variable. Cuando te financian el 100%, el impacto de las subidas de tipos se multiplica.

No es lo mismo tener hipotecados 120.000 € que 200.000 €. La misma subida de tipos, en porcentaje, se traduce en una diferencia en euros mucho más fuerte según el capital pendiente.

Si el Euríbor sube, y tú ya estás al límite del 30-35% de endeudamiento, tu presupuesto mensual puede empezar a tambalearse. Y eso genera estrés, ansiedad y problemas reales.

El problema del “negative equity”: deber más de lo que vale tu casa #

Este es un riesgo del que casi nadie habla cuando ilusiona a alguien con el 100%.

Si compras con financiación al 100% y el mercado baja, o si la tasación posterior es menor, puedes encontrarte con que:

  • Tu hipoteca pendiente es mayor que el valor de mercado de tu vivienda.

Eso se llama “negative equity”. ¿Qué implica?

  • Si necesitas vender, puede que no te llegue para cancelar la deuda.
  • Si vendes por menos de lo que debes, tendrás que seguir pagando al banco aun sin tener la casa.
  • Estás atrapado: no puedes cambiar fácilmente de vivienda porque te faltaría dinero para cancelar.

Con un 80% de hipoteca y 20% aportado, hay más colchón ante bajadas del mercado. Con el 100%, vas sin red.

Avalistas en peligro: el lado emocional y familiar #

Cuando en nuestra agencia se plantea una operación con avalistas, siempre paramos un momento y lo hablamos con calma.

Si tus padres o familiares te avalan, y tú por cualquier motivo no puedes pagar, el banco tiene derecho a:

  • Reclamarles a ellos.
  • Llegar incluso a embargar su vivienda si se ha puesto como garantía adicional.

Es un tema delicado. No es solo papeleo: hablamos de relaciones familiares y del patrimonio de quienes te quieren.

Antes de meter a nadie de avalista en una hipoteca al 100%, hay que tener una conversación sincera y plantear escenarios no tan bonitos: paro, enfermedad, ruptura de pareja, etc.

Más financiación = más intereses totales a lo largo de la vida de la hipoteca #

Financiar el 100% más gastos suele implicar:

  • Plazos más largos (30 años, 35…).
  • Más capital prestado.
  • Al final, pagar bastantes más intereses a largo plazo.

Incluso aunque la cuota te parezca “llevadera”, a lo largo de los años el coste real de ese préstamo puede ser muy, muy elevado frente a alguien que entró con un 20% de ahorros.

No se trata solo de poder pagar hoy. Se trata de cuánto te costará en total tu casa dentro de 20 o 30 años.


¿Cuándo puede tener sentido pedir el 100% más gastos? #

No todo es negativo. Hay situaciones en las que pedir una hipoteca al 100% más gastos puede tener lógica, siempre que seas consciente de lo que asumes.

Algunos ejemplos reales que vemos en Valencia:

  • Pagas un alquiler altísimo y tienes una oportunidad muy buena de compra: la cuota de la hipoteca quedaría similar o algo más baja que tu alquiler actual, y podrías vivir muchos años en esa vivienda.
  • Tienes ingresos estables y en crecimiento, pero no has tenido tiempo de ahorrar el 20%. Por ejemplo, profesionales jóvenes que han empezado a ganar bien hace poco.
  • Compras una vivienda con un precio muy competitivo, quizá por una herencia, un banco que la liquida o una negociación muy buena. En estos casos el riesgo de “negative equity” se reduce.

En estas situaciones, el 100% más gastos puede ser un trampolín para dejar de tirar el dinero en alquiler y empezar a construir patrimonio. Pero hay que hacerlo con cabeza y asesoramiento.


Alternativas si no llegas al famoso 20% de entrada #

La buena noticia: si no tienes el 20% ahorrado, no significa que estés condenado a alquilar de por vida. Hay alternativas reales que solemos trabajar con nuestros clientes.

1. Aportar menos ahorros y negociar un 90-95% de financiación #

A veces no necesitas llegar al 20%. Quizá tienes un 10-15% ahorrado, y eso ya cambia bastante el escenario con los bancos.

Ejemplo típico:

  • Vivienda de 180.000 €.
  • Tienes ahorrados 25.000-30.000 €.
  • Te planteas pedir un 90-95% de hipoteca.

Desde el punto de vista del banco, no es lo mismo alguien que pide absolutamente todo, que alguien que demuestra haber ahorrado y haber hecho el esfuerzo de reunir parte del capital.

Con un porcentaje de financiación algo menor, puedes conseguir:

  • Mejores condiciones.
  • Menos exigencia de avalistas.
  • Menos riesgo para ti.

2. Buscar viviendas de banco (con más facilidad para el 100%) #

En la práctica diaria, muchos 100% que se firman hoy en España van ligados a viviendas del propio banco o su servicer.

Ventajas:

  • El banco ya tiene ese activo en balance y quiere quitárselo de encima.
  • A veces aceptan financiar más porcentaje que para viviendas de particulares.

Inconvenientes:

  • No siempre están en la zona o barrio que tú quieres.
  • El estado del inmueble puede requerir reforma.
  • La oferta es limitada y muy heterogénea.

En Valencia y área metropolitana sí que sigue habiendo interesantes oportunidades de este tipo, pero hay que saber buscarlas, visitarlas y valorar su verdadera rentabilidad, especialmente si piensas en invertir.

3. Negociar una compra con opción a compra #

Otra alternativa que utilizamos en algunos casos es la opción a compra:

  • Pactas con el propietario un alquiler durante un tiempo (por ejemplo, 2-3 años).
  • Pagas una mensualidad de alquiler.
  • Una parte de ese alquiler (o una prima inicial) se descuenta después del precio de compra pactado.

¿Para qué sirve esto?

  • Te da tiempo para ahorrar y mejorar tu perfil financiero.
  • Puedes ya vivir en la vivienda que quieres comprar.
  • Si se hace bien, cuando llegue el momento de solicitar la hipoteca, necesitarás menos capital.

Es una opción que no siempre es sencilla de negociar, pero en momentos de mercado con vendedores flexibles puede funcionar muy bien.

4. Combinar hipoteca + préstamo personal (con mucha prudencia) #

Algunas personas, o incluso algunos bancos, plantean esto:

  • Pedir una hipoteca quizá del 80-90%.
  • Y completar el resto con un préstamo personal.

Desde un punto de vista financiero, esta opción suele ser peligrosa porque:

  • El tipo de interés de un préstamo personal es mucho más alto.
  • El plazo es más corto, por lo que la cuota mensual sube un montón.
  • Tu tasa de endeudamiento se dispara.

Solo tiene sentido en casos muy concretos, con mucha capacidad de pago y como estrategia temporal (por ejemplo, para cancelar el personal pronto). Si no se hace así, se convierte en una trampa.

5. Buscar ayudas y subvenciones públicas #

Dependiendo de tu perfil (edad, ingresos, si es tu primera vivienda, zona…), pueden existir:

  • Ayudas para jóvenes.
  • Programas autonómicos o municipales para facilitar el acceso a la vivienda.
  • Bonificaciones fiscales en algunos casos.

En la Comunidad Valenciana, estas ayudas cambian con el tiempo y tienen condiciones propias. Muchas personas las desconocen o las dan por imposibles, pero merece la pena informarse bien, porque pueden ayudarte a:

  • Completar parte de la entrada.
  • Reducir algunos gastos de compra.
  • Mejorar tu capacidad para negociar con el banco.

6. Aplazar la compra y trazar un plan de ahorro inteligente #

No es lo que uno quiere escuchar cuando está ilusionado, pero muchas veces el mejor consejo que podemos dar a un cliente es:

Espera un poco, ahorra y vuelve en un año o dos con un 10-15% en el bolsillo.

En ese tiempo puedes:

  • Reducir deudas pequeñas (tarjetas, préstamos de consumo).
  • Mejorar tu historial de ahorro mensual.
  • Subir un escalón profesional o salarial.
  • Estudiar bien las zonas donde quieres comprar y cómo se mueve el mercado (por ejemplo, barrios concretos de Valencia con más potencial de revalorización).

Comprar una casa es una de las decisiones más grandes de la vida. A veces, la diferencia entre precipitarse con un 100% y comprar con un 80-90% es años de tranquilidad financiera.


Cómo prepararte para que el banco “te vea con buenos ojos” #

Si realmente estás decidido a intentar una hipoteca al 100% (o lo máximo posible), puedes trabajar tu perfil durante unos meses para mejorar tus opciones.

Algunas ideas prácticas que solemos recomendar:

  • Intenta que tus ingresos sean lo más estables posible: si estás pensando en cambiar de trabajo o hacerte autónomo, quizá sea mejor esperar a después de firmar.
  • Reduce al mínimo tus deudas activas: si tienes préstamos pequeños o tarjetas, prioriza liquidarlas antes de pedir la hipoteca.
  • Muestra capacidad de ahorro: aunque quieras un 100%, al banco le encanta ver que cada mes eres capaz de guardar algo de dinero.
  • Ordena tu economía: evita descubiertos, recibos devueltos, movimientos extraños. Que tu cuenta refleje estabilidad y responsabilidad.
  • Prepara bien la documentación: nóminas, contratos, renta, vida laboral, extractos bancarios. Cuanto más claro y ordenado esté todo, mejor impresión causas.

En resumen: que el banco vea que eres alguien que sabe lo que hace, que entiende el compromiso al que se va a atar durante muchos años y que no firma una hipoteca “porque sí”.


El papel de una buena agencia inmobiliaria en todo este proceso #

Si te somos sinceros, muchas de las operaciones de 100% que hemos visto conseguir no se habrían cerrado sin una buena estrategia previa:

  • Elección muy afinada de vivienda (no cualquiera vale).
  • Preparación del expediente del cliente con todo en regla.
  • Negociación con varias entidades bancarias, no solo con la que tienes la cuenta del día a día.
  • Coordinación total entre comprador, banco, tasador, notaría y, si hace falta, avalistas.

Especialmente en un mercado como el de Valencia, donde hay barrios muy distintos, precios muy variables y mucha competencia por ciertas viviendas, el acompañamiento marca diferencias:

  • Podemos decirte si el precio de esa vivienda “enamorada” tiene sentido o está inflado.
  • Sabemos qué tipo de inmuebles y qué zonas generan más tranquilidad a los bancos.
  • Vemos a diario qué entidades están más abiertas a financiar porcentajes altos y en qué condiciones.

Al final, nuestro objetivo, más que vender por vender, es que compres una vivienda con la que puedas dormir tranquilo. Porque si la hipoteca se convierte en un peso insoportable, la ilusión inicial se transforma rápido en preocupación.


Conclusión: ¿Merece la pena buscar una hipoteca al 100% más gastos? #

La respuesta depende de ti, de tu situación y, sobre todo, de tu tolerancia al riesgo.

Comprar con hipoteca al 100% más gastos puede ser:

  • Una gran oportunidad para dejar el alquiler si tienes un buen perfil, un trabajo estable y una oportunidad de compra muy clara.
  • O un serio problema si te metes en una operación al límite, con avalistas y sin margen ante cualquier imprevisto.

Si no llegas al 20% de entrada, no estás fuera del juego. Tienes alternativas: negociar porcentajes menores, buscar inmuebles de banco, explorar opciones de alquiler con opción a compra, informarte de ayudas o trazar un plan de ahorro bien definido.

Lo más importante es que tomes la decisión con los ojos bien abiertos, sabiendo:

  • Qué te va a pedir realmente el banco.
  • Qué riesgos estás asumiendo.
  • Qué otras vías tienes a tu alcance.

Si estás pensando en comprar en Valencia o alrededores y quieres saber hasta dónde podrías llegar con tu perfil, lo ideal es sentarse, revisar números reales y ver opciones concretas, sin promesas vacías.

La vivienda adecuada, al precio correcto y con la financiación bien pensada puede cambiarte la vida para bien. La precipitación, en cambio, puede convertir un sueño en una carga.

La clave está en encontrar ese equilibrio, y en rodearte de profesionales que te hablen claro y se pongan, de verdad, en tu lugar.