Evita el descalabro financiero cuando tu vivienda se tasó por debajo del precio acordado

Cuando la tasación se queda corta: el susto que casi nadie te cuenta #

Imagina esto: tienes tu piso en Valencia vendido, el comprador encantado, el contrato de arras firmado, ya estás pensando en la mudanza, has visto otro piso que te encanta… y de repente llega la tasación del banco y ¡zas! La vivienda se valora muy por debajo del precio pactado.

El banco, que se guía por la tasación para conceder la hipoteca, comunica al comprador que solo le financia una parte mucho más baja de lo previsto. Y, de golpe, una operación que parecía cerrada se tambalea.

Pasa más a menudo de lo que crees, sobre todo en zonas con mucha demanda como Valencia capital, playas como Malvarrosa, Patacona, o barrios en plena transformación como Ruzafa, Cabanyal, Zaidía o Benicalap, donde los precios de mercado están subiendo más rápido que muchas tasaciones conservadoras.

Vamos a ver, con calma y desde la experiencia del día a día, qué puedes hacer como vendedor cuando la tasación sale muy baja y el banco reduce la hipoteca del comprador, para que no pierdas la operación ni dinero por el camino.


Por qué la tasación manda… aunque el mercado diga otra cosa #

En España, los bancos se rigen por el valor de tasación oficial, no por el precio de venta ni por lo que “se está pagando en la zona”. Por eso, aunque tu vivienda en Valencia tenga muchas visitas, ofertas y tu agente te diga que el precio es realista, el tasador puede opinar otra cosa.

La ecuación del banco suele ser algo así:

  • Hipoteca máxima ≈ 70%–80% del valor de tasación
  • Nunca sobrepasa ese porcentaje, aunque el precio de compra sea más alto

Si tu piso se vende por 250.000 €, pero el tasador lo valora en 210.000 €, el banco calculará la hipoteca sobre esos 210.000 €. Eso puede suponer que el comprador necesite decenas de miles de euros más de ahorro de golpe. Y ahí está el problema.

El comprador se asusta, el banco se cierra en banda y tú, como vendedor, te quedas a mitad de camino. Pero no está todo perdido. Aquí es donde hay que actuar con cabeza.


Lo primero: entender qué está pasando (sin entrar en pánico) #

Cuando la tasación sale muy baja y el banco reduce la hipoteca, el comprador suele llamar nervioso:
“Me han bajado la hipoteca, no sé si voy a poder comprar”.

Antes de tomar decisiones drásticas, conviene:

  1. Ver el informe de tasación (o al menos los datos clave).
  2. Entender por cuánto se ha quedado corta respecto al precio de venta.
  3. Analizar si el problema es puntual (un banco, un tasador…) o estructural (toda la zona está tasada más baja de lo que se vende).

Suele haber varias causas típicas:

  • El tasador ha usado comparables antiguos o de peor estado que el tuyo.
  • No ha tenido en cuenta reformas importantes, terrazas, orientación, altura, vistas, garaje, etc.
  • La zona está en un momento de subida rápida (como ha pasado en barrios de Valencia muy demandados) y la estadística va “con retraso”.
  • El tasador ha ido muy conservador porque el banco es estricto con el riesgo.

Saber qué falla ayuda a decidir el siguiente paso. Y aquí es donde una agencia con experiencia real en la zona marca la diferencia: sabemos qué se está cerrando de verdad, qué están tasando los bancos y hasta qué punto hay margen de maniobra.


Cómo te afecta como vendedor: más de lo que parece #

Una tasación por debajo del precio pactado puede impactarte de varias maneras:

  • El comprador necesita más dinero ahorrado y quizá no lo tiene.
  • El banco no sube el porcentaje de financiación porque se ata a la tasación.
  • El comprador se plantea renegociar el precio o incluso anular la operación.
  • Se pueden activar cláusulas del contrato de arras que dan pie a conflictos.

Además del lío económico, está el golpe emocional: pensabas que ya lo tenías hecho y, de repente, todo se complica. Por eso es clave tener un plan de actuación claro.


Qué opciones reales tienes cuando la tasación sale muy baja #

Vamos a lo que de verdad te interesa:
¿Qué puedes hacer como vendedor para salvar la operación sin regalar tu vivienda?

Te cuento las principales estrategias que vemos, a diario, en Valencia cuando pasa esto.


Lo primero es revisar bien qué firmasteis:

  • ¿Había alguna condición relacionada con la hipoteca del comprador?
  • ¿Se mencionaba la necesidad de financiación bancaria para que la operación siguiera adelante?
  • ¿Había plazos claros y consecuencia en caso de no conseguir financiación?

Esto es fundamental. Porque:

  • Si el contrato no está condicionado a que el comprador consiga la hipoteca, en principio, si el comprador no compra, pierde las arras.
  • Si sí estaba condicionado, puede tener base para recuperar las arras si demuestra que el banco ha reducido la financiación.

Por eso, una buena agencia suele plantear contratos de arras claros, que protegen tanto al vendedor como al comprador, evitando guerras innecesarias cuando surgen cosas como una tasación baja.


Hablar con el comprador: aliados, no enemigos #

Aquí es donde se ve la diferencia entre una operación tensa y una operación bien llevada. Aunque estés enfadado por la situación, el comprador no es tu enemigo.

Lo normal es sentarse (o hacer una videollamada) y hablar abiertamente:

  • Qué ha dicho el banco.
  • Cuánto le falta de financiación.
  • Si tiene capacidad de aportar más ahorro.
  • Si tiene posibilidad de apoyos familiares, venta de otra vivienda, etc.

Muchas operaciones que parecían imposibles se salvan porque comprador y vendedor se ponen creativos. Y, sí, esto pasa de verdad en Valencia todos los meses.


Pedir una segunda tasación: cuando merece la pena insistir #

Si detectas que la tasación es claramente injusta o poco ajustada a la realidad, una opción es hacer una segunda tasación con otra sociedad de tasación homologada.

Algunas claves:

  • No todos los bancos aceptan cualquier tasación externa.
  • El comprador puede cambiar de banco o producto hipotecario para usar esa nueva tasación.
  • Es importante preparar la vivienda para el tasador:
    • Mostrar facturas de reforma, memoria de calidades.
    • Enseñar todas las mejoras que incrementan el valor (aislamientos, ventanas, climatización).
    • Tener orden y buena presentación (sí, influye).

En zonas de Valencia donde la demanda es fuerte, una segunda tasación a veces sube el valor varios miles de euros. No siempre, pero cuando ocurre puede ser la diferencia entre vender o perder la operación.


Negociar el precio: cuánto ceder sin tirar tu dinero #

Si la tasación sale baja y el comprador no tiene más ahorros, aparece la pregunta incómoda:

¿Bajamos el precio?

No hay una respuesta única; depende de:

  • Cuánta diferencia hay entre precio pactado y tasación.
  • Cuánta demanda real tiene tu vivienda ahora mismo.
  • Cuánto te urge vender (porque dependes de comprar otra cosa, por ejemplo).

Imagina este escenario típico en Valencia:

Concepto Importe (€)
Precio pactado 230.000
Tasación bancaria 210.000
80% sobre tasación 168.000
Aportación mínima compra 62.000

Si el comprador solo tenía previstos 50.000 €, de repente se queda 12.000 € corto.
Aquí hay varias opciones intermedias:

  • Tú bajas algo el precio.
  • El comprador busca una parte adicional de ahorro (familia, préstamo personal).
  • Se ajustan otros gastos (mobiliario, pequeños arreglos, fechas…).

Lo importante es entender que, a lo mejor, no hace falta que tú asumas toda la diferencia. Muchas operaciones se salvan con cesiones compartidas y algo de flexibilidad por ambas partes.


Que el comprador cambie de banco: mismo piso, otra visión #

No todos los bancos miran igual una operación. Algunos son:

  • Más conservadores con la tasación.
  • Otros permiten usar tasaciones externas.
  • Otros trabajan con tasadoras que están más actualizadas en ciertas zonas.

En Valencia es muy habitual que un mismo piso tasado por un banco salga un 5–10% más bajo que por otro. Por eso, cuando la operación lo merece, acompañamos al comprador a explorar otras entidades.

Eso sí: cambiar de banco implica tiempo. Si en las arras tenéis plazos muy ajustados, quizá haya que firmar un anexo ampliando fechas, para que todo el mundo tenga margen sin ir con el corazón en la boca.


Renegociar las condiciones de arras: evitar que todo se rompa #

Si la tasación es baja pero hay interés real en seguir adelante, se pueden replantear cosas como:

  • Ampliar el plazo máximo para firmar la escritura de compraventa.
  • Introducir una cláusula que contemple la búsqueda de otro banco.
  • Ajustar ligeramente el precio o definir cómo se cubrirá la diferencia.

A veces, con un simple anexo al contrato de arras bien redactado, se da oxígeno a la operación y se evita un conflicto que no interesa a nadie.


Lo que no deberías hacer (aunque te entren ganas) #

Hay algunas reacciones típicas que suelen salir caras:

  1. Romper la negociación de golpe sin explorar alternativas
    Si el comprador de verdad quiere tu vivienda, a veces está dispuesto a hacer esfuerzos importantes. Déjale demostrarlo.

  2. Aceptar una bajada de precio brutal por miedo a perder la venta
    Antes de rebajar fuerte, revisa con tu agente si hay demanda real al precio inicial. A lo mejor estás a punto de regalar tu piso en una zona donde podrías vender a otro comprador sin problema.

  3. Quedarte bloqueado por orgullo
    “Mi piso vale lo que vale, y si el banco no lo ve, problema del comprador”.
    Entendible, pero poco práctico. Lo importante es cuánto dinero va a llegar a tu bolsillo al final, não quién tiene razón.

  4. Confiar solo en lo que dice un amigo, un vecino o un foro
    Cada caso es un mundo. Dos viviendas en el mismo edificio pueden tener tasaciones muy distintas según metros reales, reformas, orientación, altura, calidades…


Cómo reducimos este riesgo desde el principio (y tú también puedes hacerlo) #

Aunque nadie puede controlar al 100% lo que haga un tasador, sí se puede minimizar el riesgo desde el inicio del proceso de venta.

Algunas cosas que hacemos constantemente en Valencia y que tú puedes exigir a tu agente:

Estudio realista de precios de cierre, no solo de anuncios #

No es lo mismo ver lo que la gente pide en portales que…
saber realmente por cuánto se están cerrando las operaciones.

En barrios como Ruzafa, Monteolivete, El Carmen o Extramurs, hay anuncios que marcan precios muy arriba, pero luego las ventas reales se cierran más abajo. Y las tasaciones suelen seguir esa línea.

Trabajar con datos de cierre, no de anuncio, ayuda a marcar un precio de salida:

  • Atractivo para el mercado.
  • Defendible ante una tasación bancaria.

Anticipar el perfil de comprador y su financiación #

No es lo mismo vender a:

  • Un comprador que paga al contado.
  • Uno que necesita el 80% de hipoteca y va muy justo de ahorros.
  • Una pareja que cuenta con ayuda familiar importante.

En Valencia lo vemos a diario:
Hay viviendas que casi siempre van dirigidas a compradores con hipoteca. Esto implica aprender a jugar con el margen que pueda dar la tasación y no poner un precio irreal que luego nadie pueda financiar.

Preparar la documentación y el piso para la tasación #

Aunque no lo parezca, el día que viene el tasador no es un trámite cualquiera. Detalles que ayudan:

  • Tener a mano:

    • Escritura.
    • Certificado energético.
    • Recibos de IBI.
    • Planos, si existen.
    • Facturas de reformas importantes.
  • Explicar claramente las mejoras:

    • Año de última reforma integral.
    • Si se cambiaron instalaciones (electricidad, fontanería).
    • Tipo de ventanas, suelos, climatización.
  • Presentar el piso limpio, ordenado y luminoso
    Sí, los tasadores son técnicos, pero también son humanos. Un piso cuidado transmite valor.


Escenarios típicos en Valencia y cómo suelen terminar #

Para que lo veas más claro, te resumo algunos casos muy habituales en nuestra ciudad:

Escenario 1: Diferencia pequeña, comprador comprometido #

La tasación sale 5.000–10.000 € por debajo.
El comprador quiere seguir, tiene algo de margen, el banco es razonable.

Suele resolverse con:

  • Pequeña aportación extra del comprador.
  • Microajuste del precio por tu parte (o incluso manteniéndolo).
  • Ajuste de plazos y todo sigue adelante.

Escenario 2: Diferencia media, comprador justo de ahorros #

La tasación sale 15.000–25.000 € por debajo.
El comprador va muy justo de ahorros.

Aquí hay que:

  • Valorar seriamente una segunda tasación o cambiar de banco.
  • Ver si es posible un esfuerzo compartido (algo de bajada por tu parte, algo más de aportación del comprador).
  • Ampliar plazos de arras para no ahogar la operación.

Escenario 3: Diferencia grande, precio mal planteado desde el inicio #

La tasación sale 30.000–40.000 € o más por debajo.
Ni segunda tasación arregla mucho el tema.
El precio estaba muy por encima de lo que la zona puede absorber vía hipoteca.

En estos casos suele tocar:

  • Asumir que el precio de mercado financiable es otro.
  • Replantear estrategia:
    • Bajar a un precio que permita vender.
    • O esperar a un comprador con ahorros muy altos (lo que puede llevar tiempo).

Un consejo muy directo: no esperes al problema para buscar ayuda #

Cuando la tasación ya ha salido baja, los plazos corren, el comprador se agobia y tú tienes otra compra en marcha, te mueves con la presión al máximo.

Se puede salvar, sí. Pero es mucho más fácil que todo vaya bien si:

  • El precio se ha fijado con criterio bancario desde el principio.
  • Se ha filtrado bien el perfil de comprador con tu agente.
  • El contrato de arras está preparado para escenarios de este tipo.
  • Tienes a alguien que conoce de verdad qué están financiando los bancos en Valencia en tu zona concreta.

Vender un piso hoy en día ya no es solo subirlo a un portal y esperar llamadas. Es entender:

  • Mercado real.
  • Tasaciones.
  • Hipotecas.
  • Tiempos.
  • Psicología del comprador.

Y cuando alineas todo eso, las sorpresas se reducen muchísimo.


Qué puedes hacer hoy mismo si estás en esta situación #

Si ya estás metido en el lío (tasación baja, banco reduciendo hipoteca), te resumo un plan de acción concreto:

  1. Pide al comprador los datos clave de la tasación: valor, comentarios, comparables.
  2. Revisa el contrato de arras y, si puedes, coméntalo con un profesional.
  3. Si la tasación parece “floja”, plantéate una segunda tasación o un banco alternativo.
  4. Habla con el comprador con sinceridad: qué margen tiene, qué margen tienes tú.
  5. Decide si compensa más:
    • Ajustar algo el precio,
    • Esperar una segunda tasación,
    • Buscar un nuevo comprador si el actual no puede llegar.

En todo momento, ten en la cabeza una pregunta simple:
¿Qué decisión me deja mejor colocado dentro de 3 meses?

A veces será mantenerte firme y buscar otro comprador.
A veces será ceder un poco y cerrar una operación segura hoy.
Lo importante es decidir desde los números, no solo desde el enfado o el miedo.


Cerrar bien una venta, incluso cuando la tasación se complica #

Vender una vivienda en Valencia, con un mercado dinámico y bancos cada vez más prudentes, implica aprender a jugar con una pieza clave: la tasación bancaria.

Cuando el tasador valora tu vivienda muy por debajo del precio pactado y el banco reduce la hipoteca, no es el fin del mundo, aunque lo parezca. Es un punto crítico en el que necesitas:

  • Información clara.
  • Cabeza fría.
  • Un buen acompañamiento.

Con una estrategia adecuada, muchas operaciones que parecían perdidas se terminan firmando en notaría, con el comprador feliz, tú con el dinero en tu cuenta y la sensación de que, pese al susto, ha merecido la pena.

Y eso, al final, es de lo que se trata:
De que cierres tu venta en las mejores condiciones posibles, entendiendo cada paso y sin dejarte llevar por decisiones precipitadas cuando aparece el famoso “la tasación ha salido baja”.