Los secretos ocultos de las ventanas de aluminio antiguo que debes conocer antes de comprar tu piso en Valencia

Lo que nadie te cuenta al comprar un piso con carpintería de aluminio antigua #

Te gusta el piso, te encaja la zona, la distribución es buena… y de repente lo ves: ventanas de aluminio antiguas, algo desgastadas, quizás sin rotura de puente térmico, con cierres “de aquella manera”. Y te preguntas:
“¿Esto es un problema serio o puedo vivir con ello?”

Si estás pensando en comprar un piso en Valencia (o en cualquier ciudad de España) con carpintería exterior de aluminio antigua, es muy importante que no te quedes solo en lo estético. Lo que realmente importa está en tres palabras: aislamiento, ruido y eficiencia.

En una ciudad como Valencia, con calor, humedad, tráfico, fiestas, brisa marina y vecinos que disfrutan la calle, las ventanas dejan de ser un simple “detalle” y se convierten en un factor clave para tu comodidad diaria. Y también para tu bolsillo.

Vamos a verlo con calma, como lo explicamos a nuestros clientes cuando visitan un piso con ventanas de aluminio “viejitas”.


Por qué las ventanas importan más de lo que parece #

Cuando visitas un piso, sueles fijarte en la cocina, los baños, la orientación, la luz natural… y está genial. Pero piensa esto:
Las ventanas son la barrera entre tu hogar y todo lo que pasa fuera: ruido, frío, calor, humedad, viento, polvo.

Una carpintería exterior de aluminio antigua puede suponer:

  • Más ruido del tráfico, terrazas, bares o festividades.
  • Más calor en verano y más frío en invierno.
  • Más gasto en aire acondicionado y calefacción.
  • Más probabilidad de condensaciones, humedad y sensación de “casa incómoda”.
  • Menor valor de reventa en el futuro si no actualizas.

Y lo peor: muchas de estas cosas no se notan tanto en una visita rápida. Se sienten cuando ya vives allí.


Cómo reconocer si la carpintería de aluminio es antigua y problemática #

No hace falta ser técnico. En una visita, con un poco de ojo, puedes detectar bastante.

Señales visuales que debes observar #

Cuando estés en el piso, mira bien:

  • Si el aluminio es muy fino, sin sensación de robustez.
  • Si el color está desgastado, rayado o blanqueado.
  • Si hay zonas de óxido, sobre todo en marcos exteriores o guías de correderas.
  • Si ves juntas de goma reseca, cuarteada o directamente inexistente.
  • Si las hojas cierran mal, se traban o hacen juego al moverlas.

Cuanto peor veas la conservación, más probable que esa carpintería sea vieja en términos de aislamiento y seguridad.

Tipo de apertura y sistema de las ventanas #

El tipo de apertura dice mucho sobre el nivel de aislamiento:

  • Las correderas antiguas de aluminio suelen ser las peores en aislamiento térmico y acústico.
  • Las abatibles (que cierran “como una puerta”) suelen sellar mucho mejor.
  • Si tienen oscilobatiente (esa posición que inclina la hoja hacia dentro), normalmente suelen ser sistemas más modernos y mejor trabajados.

Si ves correderas muy viejas con raíles metálicos llenos de suciedad, sin felpudos o con cierres débiles, anota mentalmente: “a revisar con calma”.


El gran tema: aislamiento térmico en un piso con aluminio antiguo #

En Valencia pasamos calor en verano, humedad en muchas épocas y, aunque el invierno sea suave comparado con otras zonas de España, en un piso mal aislado se nota –y mucho–.

Por qué el aluminio antiguo suele aislar mal #

El aluminio es un material muy conductor. Transmite el calor y el frío con facilidad.
Las ventanas modernas de aluminio llevan rotura de puente térmico (RPT), que es una especie de “barrera” en el propio perfil que corta esa transmisión de temperatura.

Las carpinterías antiguas, por lo general:

  • No tienen rotura de puente térmico.
  • Tienen perfiles muy delgados, más propensos a vibraciones y pérdidas.
  • Cierran peor, con juntas menos eficaces o desgastadas.

Resultado:
En verano, el calor entra como si nada, y en invierno, el frío y la sensación de pared “helada” alrededor de la ventana es mucho mayor.

Cómo saber si hay rotura de puente térmico o no #

A simple vista no siempre es fácil, pero hay pistas:

  • En ventanas muy antiguas, lo más probable es que no haya RPT.
  • En perfiles modernos, a veces se aprecia una zona interna con un material distinto (normalmente plástico) que separa las dos caras del aluminio.
  • Puedes preguntar al propietario o agente: “¿Estas ventanas tienen rotura de puente térmico?” y ver cómo reaccionan. Si dudan, normalmente no.

Qué sensaciones tendrás en el día a día #

Con carpintería de aluminio vieja y sin buen aislamiento, es frecuente:

  • Sensación de calor pegajoso cerca de los ventanales en agosto.
  • Necesidad de tener el aire acondicionado más tiempo encendido.
  • Zonas de estancia menos confortables cerca de las ventanas.
  • En invierno, sensación de “corriente fría” aunque no haya aire entrando directamente.

Todo eso es calidad de vida… y euros en tu factura energética.


El vidrio: el gran olvidado que marca la diferencia #

Una ventana no es solo el marco. El tipo de vidrio hace muchísimo. Y en pisos antiguos, suele haber sorpresas.

Cristal sencillo vs doble acristalamiento #

Si en el piso ves que el cristal es de una sola lámina, sin cámara de aire, estás ante un claro punto débil.

Mira el canto del vidrio:
Si no ves ningún separador metálico entre dos cristales, es cristal simple.

La combinación típica “peligrosa” es:

  • Carpintería de aluminio antigua
  • Sin rotura de puente térmico
  • Con vidrio monolítico (una sola hoja, nada de climalit ni similar)

Esto, en términos de aislamiento, es prácticamente como ir en camiseta en pleno invierno.

Tabla comparativa orientativa #

Tipo de ventana Aislamiento térmico Aislamiento acústico
Aluminio antiguo + cristal simple Muy bajo Muy bajo
Aluminio antiguo + doble cristal básico Bajo Aceptable
Aluminio con RPT + doble cristal Bueno Bueno
PVC o aluminio RPT + doble cristal acústico Muy bueno Muy bueno

Aunque el PVC y el aluminio con RPT no son el tema del artículo, te sirve para comparar dónde está tu posible piso frente a lo que hoy se considera un estándar confortable.


El ruido: tráfico, vecinos, terrazas… y tus horas de descanso #

Valencia es una ciudad viva. Eso es maravilloso para salir, pero puede ser un reto para dormir si tienes una calle con:

  • Tráfico constante.
  • Bares con terraza.
  • Paradas de bus o taxi cercanas.
  • Zonas de paso hacia el centro, playa o zonas de ocio.

Con carpintería exterior de aluminio antigua, el ruido se cuela más de lo que imaginas. Y esto no se arregla bajando persianas a medias.

Cómo detectar si habrá problemas de ruido #

No basta con ir una vez al piso a media mañana. Intenta:

  • Volver a otra hora: tarde-noche o al menos a última hora de la tarde.
  • Abrir y cerrar las ventanas y escuchar la diferencia.
  • Fijarte en si pasa mucho tráfico, hay paradas de bus o bares cerca.
  • Preguntar a vecinos o al propio propietario (aunque puedan minimizarlo).

Si con la ventana cerrada sigues escuchando claramente motores, voces o música, apunta: el nivel de aislamiento acústico no es bueno.

Por qué el aluminio antiguo filtra tanto ruido #

Hay tres razones habituales:

  1. Los perfiles son delgados y menos rígidos, vibran con el sonido.
  2. El cierre no hace una compresión fuerte, dejando pequeñas holguras.
  3. El vidrio es simple y el sonido lo atraviesa con facilidad.

No hablamos solo de molestia puntual. Si eres sensible al ruido, trabajas desde casa o valoras mucho el descanso, esta parte es crítica.


Eficiencia energética: lo que pagarás (o ahorrarás) cada mes #

Cuando hablamos de aislamiento térmico y ruido, en el fondo estamos hablando también de dinero.

Con carpintería de aluminio antigua y poco eficiente:

  • Necesitarás más aire acondicionado en verano.
  • Si usas calefacción (radiadores, bomba de calor, etc.), trabajarán más horas.
  • El piso será más difícil de mantener a una temperatura estable y agradable.

Cómo te ayuda el certificado energético #

Cada vivienda en venta debe tener un certificado de eficiencia energética. No es perfecto, pero te da una pista.

Si ves una calificación muy baja (por ejemplo, F o G), pregúntate:

  • ¿Cuánto influye aquí la carpintería antigua?
  • ¿Me compensa invertir en cambiar ventanas a medio plazo?

En muchos casos, mejorar la carpintería exterior tiene un impacto directo y notable en la eficiencia, más que cambiar un electrodoméstico o detalles pequeños.


Qué revisar en la visita cuando ves aluminio antiguo #

Más allá de mirar “por encima”, conviene que vayas con un guion muy claro.

Prueba de cierre y estanqueidad (a tu manera) #

No vas a ir con instrumentos de medición, pero sí puedes:

  • Cerrar la hoja y comprobar si entra luz por las juntas al mirar desde un lateral.
  • Ver si la hoja queda bien alineada, sin forzar.
  • Pasar la mano despacio por el perímetro del marco, especialmente si hay algo de brisa, para notar si entra aire.
  • Abrir y cerrar varias veces para ver si roza, se descuelga o hay holguras.

Cuanto peor cierre la ventana, más aire no deseado y más ruido se colará.

Estado de las persianas y cajones #

En España, muchas molestias de ruido y pérdida térmica no vienen solo de la ventana, sino del cajón de la persiana.

Comprueba:

  • Si el cajón es antiguo, de plástico fino o de chapa.
  • Si notas entrada de aire por la tapa del cajón.
  • Si la persiana baja y sube bien, sin huecos raros al cerrarla.

A veces, aunque la carpintería sea antigua, se puede mejorar bastante el aislamiento actuando sobre los cajones de persiana.


¿Es siempre obligatorio cambiar las ventanas antiguas? #

No necesariamente. Depende de tu tolerancia al ruido, al calor/frío y del uso que vas a darle al piso.

Hay tres escenarios típicos:

1. Piso para reforma integral #

Si ya estás pensando en tirar tabiques, renovar cocina y baños, cambiar suelos… lo más lógico es contemplar el cambio completo de ventanas.
En ese caso, las carpinterías de aluminio antiguas son más bien un “descuento mental” en tu negociación: sabes que tendrás que sustituirlas.

2. Piso para entrar a vivir “tal cual” #

Aquí hay que hilar más fino. Pregúntate:

  • ¿Te molesta mucho el ruido?
  • ¿Eres friolero o muy caluroso?
  • ¿Planeas vivir muchos años en ese piso?

A veces no es necesario cambiar todas las ventanas de golpe.
Puedes empezar por las que más te afectan: salón y dormitorios principales.
Lo importante es que tengas claro el coste aproximado y lo incluyas en tu plan.

3. Piso como inversión para alquilar #

En Valencia, el inquilino cada vez valora más el confort. Un piso con buenas ventanas:

  • Es más fácil de alquilar.
  • Atrae a un perfil más cuidado y dispuesto a pagar algo más.
  • Reduce quejas por ruido o frío/calor.

Aquí la pregunta es: ¿me aporta rentabilidad invertir ahora en ventanas mejores?
Muchas veces la respuesta es sí, sobre todo si el piso está en zonas ruidosas o de mucha demanda.


Costes aproximados y qué mejoras esperar #

No podemos darte un presupuesto exacto, porque depende de muchas variables: tamaño, tipo de apertura, vidrio, empresa instaladora, etc. Pero sí una idea general para que no vayas a ciegas.

Rango muy orientativo de inversión #

En el mercado actual, para que te hagas una idea:

  • Una ventana de tamaño estándar abatible, con aluminio con RPT y doble acristalamiento, suele moverse en un rango medio, dependiendo de calidades.
  • Si añades vidrio con tratamiento acústico o bajo emisivo (para mejorar aún más aislamiento térmico), el precio aumenta, pero también lo hacen las prestaciones.

Lo importante es que sepas que cambiar 4–6 ventanas de una vivienda puede suponer una inversión relevante, pero también una mejora notable en confort y eficiencia.

Qué puedes ganar con un cambio de ventanas #

Sin prometer cifras absolutas, en general:

  • Reducción apreciable del ruido exterior.
  • Mayor sensación de confort térmico, menos frío cerca de las ventanas en invierno y menos calor pegajoso en verano.
  • Menor uso de aire acondicionado y calefacción.
  • Revalorización del piso si piensas vender en el futuro.

Es una de las inversiones que más nota el cuerpo en el día a día.


Cómo negociar el precio de un piso con aluminio antiguo #

Aquí viene la parte práctica. Si detectas que la carpintería exterior es antigua y deficiente, no es para salir corriendo… es para usar esa información a tu favor.

Estrategias habituales #

En una compraventa, puedes:

  • Plantear que las ventanas actuales están muy desfasadas en aislamiento y que tendrás que cambiarlas.
  • Pedir presupuestos orientativos antes de hacer tu oferta, para saber de cuánto estamos hablando.
  • Argumentar que la eficiencia energética y el confort actual del piso están claramente por debajo del estándar.

No se trata de regatear “porque sí”, sino de justificar con criterio:

“Las ventanas son de aluminio antiguo sin rotura de puente térmico, con cristal sencillo y cierres flojos. Voy a tener que invertir en renovarlas para que la vivienda sea confortable. Eso supone un coste aproximado de X. Me gustaría que esto se reflejara en el precio.”

Los propietarios suelen ser más receptivos cuando ven que hablas con argumentos y datos, no con opiniones vagas.


Particularidades del mercado en Valencia #

Aunque el tema aplica a toda España, en Valencia hay algunos matices interesantes:

  • Muchos edificios de los 70, 80 y 90 tienen todavía carpintería de aluminio de esa época, con cristal sencillo o dobles acristalamientos muy básicos.
  • En barrios cerca de grandes avenidas (Pérez Galdós, Giorgeta, Tres Forques, Avenida del Puerto, etc.), el ruido de tráfico puede ser muy molesto si la carpintería no acompaña.
  • En zonas de costa, como Malvarrosa, Patacona o Cabanyal, la combinación de humedad + brisa marina acelera el desgaste de la carpintería metálica.
  • En barrios con mucha vida nocturna y terrazas, unas malas ventanas pueden ser la diferencia entre un piso “soportable” y un infierno acústico.

Por eso, cuando acompañamos a clientes a visitar pisos en estas zonas, revisamos la carpintería exterior casi con la misma atención que la distribución o el estado de la cocina.


Errores típicos que conviene evitar #

Si estás a punto de comprar un piso con carpintería de aluminio antigua, intenta no caer en estos autoengaños:

“Ya me acostumbraré al ruido” #

Quizá sí… o quizá no.
Pero si desde el primer día, con la ventana cerrada, ya te parece molesto, ten claro que la probabilidad de que te acabe cansando es alta.

“Ya cambiaré las ventanas… algún día” #

Si tu presupuesto está muy justo tras la compra, es fácil dejar pasar los meses.
Y mientras tanto, vivirás con más ruido, peor confort y más gasto energético.

No hace falta hacerlo todo el primer mes, pero es bueno tener un plan realista, con prioridades y un calendario aproximado.

“Si bajo la persiana, se soluciona” #

Bajar la persiana ayuda algo, pero no compensa una mala carpintería.
Además, no vas a estar siempre a oscuras. El aislamiento tiene que funcionar con la ventana cerrada, no solo con la persiana bajada.


Cómo tomar una decisión inteligente sin volverte loco #

La idea no es que huyas de todos los pisos con aluminio antiguo. Eso te cerraría muchas opciones interesantes, sobre todo en edificios de ciertas épocas.
La clave es combinar realismo y visión a medio plazo.

Plantéate estas preguntas:

  • ¿El piso me encanta por ubicación, luz, distribución y precio?
  • ¿El ruido exterior, con las ventanas cerradas, me parece soportable o ya molesto?
  • ¿Estoy dispuesto a invertir en cambiar parte o toda la carpintería en los próximos años?
  • ¿Puedo usar el estado de las ventanas para mejorar mis condiciones de compra?

Si la vivienda te gusta de verdad y la carpintería es su punto débil, eso no es un drama… es una oportunidad de negociación y de mejora futura.


Resumen práctico para tu próxima visita #

Cuando entres a un piso con carpintería exterior de aluminio antigua, recuerda revisar:

  1. Tipo de apertura: corredera antigua = alerta; abatible = algo mejor.
  2. Estado general del aluminio: desgastes, óxido, perfiles muy finos.
  3. Tipo de vidrio: cristal simple o doble acristalamiento.
  4. Cierres: si hacen presión real o quedan flojos.
  5. Juntas y gomas: si están enteras o cuarteadas.
  6. Cajones de persiana: antiguos, con entradas de aire, ruidosos.
  7. Ruido real con ventanas cerradas: qué oyes y cuánto te molestaría.

Con esta “radiografía rápida”, podrás decidir con la cabeza fría si el piso te compensa, cuánto deberías invertir a futuro y hasta dónde puedes negociar.


En definitiva, al comprar un piso en España con carpintería exterior de aluminio antigua, lo importante no es asustarte, sino saber exactamente qué significa para tu confort, tu salud (por el descanso) y tu bolsillo.

Una buena ventana no se ve solo… se siente: en la paz de tu salón, en el silencio de tu dormitorio y en la temperatura agradable de tu casa sin tener que tener el aire todo el día encendido.

Si en tu próxima visita ves aluminio viejo, no cierres la puerta: ábrela, míralo con criterio, calcula, negocia… y decide con toda la información en la mano.